What is and what should never be.
21.4.10
tenía que pedir perdón, tenía que pedir perdón, sí,sí, sabía que era crucial hacerlo ¿por qué? ¿por qué yo? ¿por qué a él? ¿por qué en este momento? ¿por qué yo tenía que acercarme? sabía que yo tenía razón, lo sabía, lo sabía muy bien, y aun así iba a tener que decirle que me perdone, que me perdone por haber estado tan estúpida e inmadura, que me perdone por querer hecharlo de mi existencia tan repulsivamente, que me perdone por insultarlo de arriba a bajo dentro de mi mente, que me perdone por dibujarme una sonrisa cuando me hablaba de sus otras chicas, porque claro, siempre hubo otras, yo siempre fui la segunda, la tercera, la cuarta, sí, la quinta, la sexta, siempre había alguien que era más que yo, y yo pasaba a tener la función de almohada, sí, porque a la noche me llamaba y me llenaba de lágrimas, antes de dormir, y me decía que su vida no iba para ningún lado, que no sabía que hacer, que por qué la quería tanto y ella no le miraba ni el pelo, ni siquiera daba media vuelta para saludarlo, y yo ahí, esperándolo, dispuesta a... ¿a qué? ¡hasta a pedirle perdón! ¿cómo podía rebajarme tanto? ¿por qué, por qué, por qué? por qué cuando estaba con él me sentía en el monte everest, sí, me sentía una reyna caminando por francia, ¡la torre eiffel! ¡con él vi la torre eiffel, sin verla! me la imaginaba cuando nos sentábamos en el pasto a mirar ¿qué cosa? y a charlar sobre cualquier cosa, me imaginaba a mí y a él de la mano en cualquier lado, en calle corrientes, en Japón, en México, qué importa. qué importa cualquier cosa, qué importa lo que me imaginaba. qué importa, si ahora ya imaginarlo no tiene el más mínimo sentido, ¿acaso alguna vez lo tuvo? lo odio, lo odio, me odio, la odio a ella, la detesto, ¿por qué existe? por lo menos que tenga el respeto de aprovechar lo que tiene, pero ni siquiera eso. y la veo, y lo veo a él tratando de mover cielo y tierra para estar con ella, y ella nada... y sigue caminando con sus pantalones ¡fuccias! ¿enserio te atrae que tenga pantalones fuccias? ay, no, otra vez comparándome con ella, otra vez comparándola con vos, qué mal estoy. te necesito, te necesito tanto, necesito que estés acá conmigo, y quizás no sea tan malo pedirte perdón, pero ¿perdón por qué? ella no te pediría perdón por nada... ay, no, basta, callate, qué importa ella, qué importa él, concentrate en vos, y sigo repitiéndomelo 'hacé lo mejor para vos', aunque es obvio que lo que yo necesito nunca va a ser lo mejor, vos nunca vas a ser lo mejor... y ahi te vas, sí, te fuiste, el cielo ya no sirve ni como techo ni como cielo, qué me importa el viento que revuelve mi pelo en este instante, si vos doblaste la esquina y te fuiste, te fuiste con ella quizás, o para buscar a otra, y yo me quedé con mil perdones sin sentido adentro mío, y las lágrimas no sirven para nada, y empieza a hacer frío y no me importa, ni la vereda ni la calle ni los autos parecen ser el lugar para nada, y yo no se ni dónde estoy porque te fuiste, es obvio que te fuiste porque te cansaste de mí, de mis perdones que nunca te dije, y yo no pude guardarte, no pude retenerte, y sigo mirándote como te vas, vos, tu pelo, el viento, se van...
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