Veo tu sombra contra la pared, ¿
a dónde estoy,
a dónde es mi lugar? Paredón me vienes a buscar, tu venganza me alcanza;
a ver si todo acaba aquí.
No me dejes morir así, no me dejes caer en la trampa. Se que
ya de todo se ha dicho, que
mi andar ya no es igual, que
mis penas son tu condena, que
mis ojos son la frialdad. Se que
has dado justo en mi pecho tu misión a voluntad.
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