Hay situaciones que me superan , ver a adultos llorar es una de ellas; mi profesora de contabilidad hoy se peleó con un compañero mío de la clase, y yo tuve la mala idea de defenderlo. ¿para qué? para ser ahora 'la que defiende al maldito que la hizo llorar'. No me interesa, solo me importa no llevarme esa materia, la verdad, sería alto garrón ir a noviembre solo para eso. Igual se la llevan todos, pero no sé. No sería bueno. Pero, dale, ponerse a llorar ¿no será mucho? Yo creo que la gente tiene que empezar a diferir y a discernir en las situaciones, a diferenciar cuándo sí, y cuándo no. Y a saber cuándo parar. Me incluyo, a mí me cuesta mucho darme cuenta de las situaciones y mantenerme "ubicada". Digamos que es parte de mi esencia, ¿no? en cierto punto, no me interesa sentirme "ubicada", no me interesa en realidad que los demás me vean ubicada, mientras yo me sienta en mi lugar. Nunca me importó qué opinen los demás, de hecho yo tiendo a decir muy directamente lo que pienso sobre algo, y eso a los demás puede caerles mal, y yo sigo haciéndolo (si me piden opinión, claro; sino, no me meto donde no me llaman -mentira, tengo que modificar eso también: soy muy metida-). No me importa si a los demás les cae mal que sea sincera, o desubicada, voy a intentar moderarme para no hacer pasar verguenza a nadie y esas cosas,y además porque tampoco tira que te miren como si fueras una loca cada vez que vas cantando por la calle porque te olvidaste el mp3.
No se, todo esto parte de la base que me estresa ver a los adultos llorar. Son adultos, ya vivieron suficiente. Deberían poder encontrar el equilibrio interno necesario y la estabilidad en sus emociones que las modere y no los haga ponerse a llorar frente a cualquier pavada (lo dice una persona completamente llorona.....de 16 años)
Bueno, no importa. No hay que estresarse. Cada loco con su tema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario