What is and what should never be.
25.10.11
Hace dos años, siete meses, y 16 días que sos mi amigo. Desde que nos conocimos, desde el primer momento en que empezamos a hablar, desde la primer palabra que cruzamos, entendimos. No me preguntes qué, porque es algo que ni ahora puedo explicarle a nadie; pero simplemente, entendimos. Eso que ahora decimos que los demás no entienden. Eso que nos hizo sentarnos juntos el segundo día de clases. Eso que se activa quizás cada día que me propongo no dirigirte la palabra a ver qué tal me vá, pero simplemente no dá resultado: sí, hace dos años, siete meses y 16 días que el solamente hablarte, aunque sea contarte algo por dos segundos, que me hagas un mínimo chiste, ya me pone de buen humor y automáticamente el día se vuelve bueno. Hace 956 días que entraste a mi vida, y realmente espero que no salgas nunca jamás. Como prometimos, y dijimos que los domingos íbamos a juntarnos a comer asado con nuestras respectivas familias. Y demás flashes que no me acuerdo en este momento. Hace 22944 horas que disfruto cada segundo que charlo con vos, cada abrazo, cada cosa graciosa que me decís, cada noche entera que nos quedamos chatiando o hablando por skype, cada delirio que tenemos, cada ves que dormimos juntos, cada entendimiento que tenemos. Enserio, sos mi persona favorita, ojalá algún día me perdones por todas las que me mandé, realmente no sé cuidar lo que más quiero, tengo un problema con eso, a veces no veo lo que hay a mi alrededor, a veces hago lo que puedo, y a veces lo que no. Te prometo que si me dejás de hablar, dejo de respirar y me muero. De verdad.
Una idiota de corazón lunático etiquetó:
desde mi cabeza,
escenas de la vida cotidiana
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario