What is and what should never be.

17.4.11

Es cierto, es cierto, que hasta los escritores más conocidos, antiguos y destacados se les corta la inspiración cuando están viviendo tranquila y pasivamente sus vidas, cuando el amor es mucho más que ese sol tan radiante entrando a duras penas por las ventanas de su insaciable ser, cuando el amor es exactamente lo opuesto a ese malestar que les surge dentro y les llama a la necesidad de escribir; cuando las hojas del otoño solamente son hojas, y cuando el sol entra como siempre por las ventanas, o quizás ni siquiera entra, porque los días son monótamente grises, cuando quizás salen a la calle y no sienten más que ese olor que anuncia la lluvia que está por caer, sin esperar encontrarse con nadie, ver a nadie, sin esperar que llegue nadie, quizás porque no esperan nada más de ese momento y la emoción que caracterizaría al día es solamente la lluvia, cuando la música solamente es música y no les acerca a ningún otro recuerdo pasado o que nunca pasó ni pasará, ese estilo de recuerdos que suelen guardarse en los suburbios del cerebro y que salen a relucir cuando no tienen nada más en qué pensar y empiezan a imaginarse qué pudo haber pasado aquella vez que pasó algo tan distinto a lo que querían que pase, cuando las palabras no atraviesan la mente de nadie y se quedan suspendidas entre dos personas que hablan normalmente, seguro sobre el clima o sobre los colectivos o sobre el diario o sobre la señora que está baldeando la vereda de enfrente, cuando las cosas efímeras son más efímeras todavía, cuando empiezan a imaginarse vida y obra de toda la gente que viaja junto a ellos en el colectivo porque no pasa nada más interesante dentro de sus cabezas, y no tienen nada mejor que hacer que contemplar la nada misma, ahí es precisamente cuando dejan de escribir .

¿Por qué seremos todos tan iguales?

No hay comentarios: