Se fueron, al menos por una hora se fueron, vamos a ver cuánto aguanto con esta increíble paz interior mientras no hay nadie, supongo que el hecho de que no haya nadie ayuda bastante: el silencio, la calma, no tener que responder u opinar sobre lo que me preguntan, no tener que hacer lo que me pidan, no tener que relacionarme con nadie. Estos días se está haciendo dificultoso convivir conmigo misma, y yo sé que para los demás es dificultoso convivir conmigo también; para mi papá no, él siempre se toma las cosas con liviandad, y como en su casa hay espacio al menos, hay algo de mi mal humor que se esfuma mágicamente cuando llego a su departamento. Lo peor es que creo entender cuál es el orígen de toda esta furia y todo este desasosiego repentino que acompaña mi ser esta última semana. No, la causa no es lo peor. Lo peor es no poder hacer nada, sentirme impotente y tener que decirle a todo el mundo que sí, que estoy bien y tener que tragarme mis pensamientos para no entrar en estado vejetativo como ayer a la noche.
'no se preocupen por mí' grité desaforada en la mesa. Y ahí vinieron todos los reclamos que me sé de memoria: que soy egoísta, que soy desagradecida, que no tengo en cuenta todo lo que hacen por mí, que me resvala lo que les pasa a los que están a mi alrededor. Me pregunto si será tan dificil dejarme convivir con mis pensamientos y con mi mal humor una vez aunque sea; sé que no estoy completamente feliz todo el tiempo y que no soy la señorita buena y servicial que les gustaría que fuese, pero realmente, ¿es necesario sacar a relucir todo los defectos que tengo cada vez que pueden, solo porque no estoy participando de una conversación?
No quiero parecer la típica adolescente trastornada que odia a su mamá y que está planeando escaparse de su casa porque su vida está arruinada. No. Son solo pensamientos momentáneos que me guardo y que expreso por escrito porque no son lo suficientemente relevantes como para empezar una charla en base a ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario