Me retorcí en mi cama, pensando en si apagar el dolor (al menos estas dos semanas) podría llegar a ser posible; si alguna posibilidad sería sana para mí. Otra vez con las caciones que hablaban de ilusiones y olvidos frustrados, otra vez la historia de quedarse pensando en alguna forma de modificar lo inmodificable.
'a ese chico mejor perderlo que encontrarlo' me dijo una voz dentro de mi cabeza, que al parecer tenía más experiencia que yo en esas cosas.
- ya lo sabía.
- es sano que despejes tu mente en este momento -insistió. La canción de los piojos terminaba, y su música me parecía tan absurda... como si pretendiese expresar en palabras que rimen algo que no se puede expresar de ninguna forma.
- también lo sabía -traté de dejar de pensar.
Pero yo no quería perderlo. No quería olvidarme de él. ¿Cuándo, en qué lugar iba a encontrar a alguien que me haga sentir como él? Mejor dicho, alguien como él. Nunca. ¿Cómo podría tentarme la idea de imaginarme si él? ¿Por qué se tuvo que desechar este momento?
'Alguna vez vas a entender que la gente no cambia porque sí, y que lo real siempre va a ser real, y las ilusiones nunca van a dejar de ser ilusiones; no existe la forma de que esos dos roles se intercambien, porque en una obra de teatro el que actúa de protagonista nunca empieza a actuar de antagonista. Golpeate la cabeza contra la pared todas veces que necesites para entender eso'
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