Y rogó que a su lengua viniera, por favor, una frase cualquiera
y de su boca escuchó te invito a bailar el vals en la vereda
Fue volar, bailar con él fue volar, flotando juntos y al girar
los piés no dejan huellas.
Se pasó volando el tiempo se pasó, y cuando la tardé calló
bailaron las estrellas
se encendió una luz que no venía ni del sol ni del farol de la esquina
todo se iluminó y el barrio se despertó y se asomó la gente en pijama
y se creyó que todavía soñaba
y si es un sueño, quizás
soñemos asi este vals
nunca se acaba.
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