Sentía que las cosas volvían a tener una forma definida, él ya estaba dentro de mí.
Es raro vivir, darse cuenta de lo grande que es el mundo y estar convencida de eso; y entonces llega otra verdad: el mundo es grande, sí, pero a veces cabe en una sola persona.
Me enganché con él, mal. Voy a sufrir como una perra. Este chico me va a hacer sufrir. No tengo más remedio. Estoy enferma sin remedio.
Pero también me hará subir hasta el Everest, seguro, así conoceré al Abominable Hombre de las Nieves.
A veces, el mundo lo podemos dominar nosotros. Nosotros. Pero eso no lo dijo nadie, lo decía el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario