sabíamos no decirnos nada, conservando en apariencia una amistad consolidada
sabíamos no exigirnos mucho, 'hola, qué hacés? convidame un pucho, que me tenés abandonada...'
vos con tu mochila a cuestas,
yo con la excusa perfecta para charlar de pavadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario