What is and what should never be.

1.3.10

Otra vez me comí un cuarto de helado yo sola. Otra vez. Otra vez estoy esperando que me llame. Otra vez. Otra vez estoy mirando una novela romántica, preguntándome si alguna vez me va a salir bien algo. Parecía tan decidido cuando me pidió mi número de teléfono, parecían tan verdaderas sus palabras, que yo cedí. Otra vez. Otra vez me estoy preguntando cuántas más de estas 'otras veces' voy a tener que soportar, cuántos kilos voy a subir por comer tantos cuartos de helados cuando me autoflagelo pensando en qué fue lo que hice mal. Otra vez me pregunto si fue lo que yo hice lo que estuvo mal, o si es que siempre me fijo en las personas que me hacen mal. Al fin y al cabo es lo mismo. Conocer alguien que me haga mal, ¿no es hacerme mal? Otra vez muchas preguntas y pocas respuestas. Poquísimas. Pareciera que me gustara deprimirme, maltratarme, conocer gente que me gusta y que por alguna u otra razón las cosas no salgan como me gustaría, ¿es tan raro lo que quiero? Otra vez me odio. Otra vez odio a los hombres. Otra vez me sonrío y me digo 'la próxima vez que se escuche el puto sonido del teléfono voy a saltar como una estúpida, voy a correr, y va a ser mi amiga contándome sobre el chico que conoció, que salieron por octava vez y que la invitó a río de janeiro; otra vez yo voy a sonreír y dar los mejores consejos, pintarme la sonrisa pelotuda en la cara y decir que estoy super contenta por ella'. Y después voy a ir a bailar a un bar distinto, de esos intrascendentes, voy a conocer a un chico que me encante, me va a sacar a bailar, voy a querer saltar en una pata, hacer la vertical, gritar, correr, abrazar a todo el mundo, voy a decir "qué suerte que tengo, una que me sale bien", me va a pedir el teléfono, y me voy a encontrar otra vez comiendo helado de musse de limón, porque todavía no me llamó. Y voy a ver una película que no me guste y la voy a dejar porque no tengo fuerza para cambiar de canal, y ver que todo está igual. Y voy a desconectar el teléfono y preguntarme, ¿soy yo la que espanta a los hombres, o son los hombres que me convienen que me espantan a mí? y entonces voy a conectar el teléfono de nuevo, inquieta porque muero por saber si en esa media hora que estuve incomunicada, él quiso llamarme, y deseo con todas mis fuerzas que sea así, aunque sé que no es así. Entonces espero que me llame. Y sigue sin llamarme. Y me compro otro cuarto de helado, otra vez.

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