En tu caso, fue peor el remedio que la enfermedad.
traduzco;
Mi vida parecía no tener salida, viniste como anillo al dedo para olvidarlo, algo así como un licor exquisito que se sirvió en el momento justo. Pero si el dedo se hincha, ¿cómo se saca el anillo? Cuando el remedio es peor que la enfermedad, ¿cómo curarse? si estaba todo mal, llegaste vos y pusiste las cosas peor.
Al principio fue el típico amor platónico, nada fuera de lo normal; pero eso no importa. Decía que el remedio fue peor que la enfermedad, pero a mí me encantaba estar enferma. Cuando el deseo de tener una parte de algo, por más doloros que fuese, era más fuerte que nada; es decir, en lugar de optar por borrarte de mi vida, del mail, de cada recreo o segundo que pasaba mirándote, opté por valorar lo insignificante que me diste.
Pero no se por qué me acuerdo de eso, fue hace muchísimo tiempo y en ese entonces yo era otra.
Creo que de vez en cuando es satisfactorio ponerse a pensar en todas las veces que nos enamoramos y nos lastimamos de una forma distinta y a la vez tan similar, y darnos cuenta de que nunca aprendemos.
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