Estás buscando direcciones en libros para cocinar, estás mezclando el dulce con la sal; vas procurando informaciones en unas cajas de metal, estás comprando el mundo en un bazar. Veo las sirvientas en la plaza vestidas para enamorar, viviendo cien años de soledad; no pasa nada, nadie pasa, solo una banda militar. Desafinando el tiempo y el compás.
Entonces, mírame a mí, tratando que se muevan esos piés, bajo la luz, tocando hasta el amanecer. No te quedés en casa que el baile va a empezar, quiero verte otra vez.
Hay un horrible monstruo con peluca, que es dueño en parte de esta ciudad de locos; hace que baila con la banda en la ruta, pero en verdad les roba el oro y les dá unas prostitutas.
Estás limpiando las cenizas de nuestro breve carnaval, ya estamos camino a otra ciudad; ya ves, no somos ni turistas, ni artistas de sonrisa y frac, formamos parte de tu realidad. Y entonces mírame a mí, tratando que se muevan esos piés, bajo la luz, tocando hasta el amanecer. No te quedés en casa que el baile va a empezar, quiero verte, verte otra vez.
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