día vacío. No llovió. Estuvo lindo. Sí, hizo un lindo solcito. Y mucho centro de estudiantes mezclado con patio y bizcochitos. Y quemar cosas con mi encendedor. Y mucho olor a pucho. Y 124 que tardó media hora. Y ahora la duda, ¿qué pasó? ¿por qué no viniste conmigo hoy? Cosas del día. Y me faltaron Agos y Cami Sesma. Tengo miedo. Pero un miedo casi placentero, que se mezcla con unas exelentes ganas de putiar. Hoy putié mucho.
Putié mucho porque me hicieron acordarme de cosas que no querría. A ver, decime, SÍ, A VOS GIL CON CARA DE MONO, decime por qué ahora salís a decirlo? Por qué CARAJO ahora lo reconocés? ¡CUANDO TE CONVIENE! ¡En el momento justo para hacerme quedar mal a mí! Perfecto, Mar tenía razón. La gente admite las cosas en el momento justo. Para ellos. Para mí no. ¿Y qué cara poner? Sonreir y decir: sí, me comporté como una regalada con vos. SÍ, LO ADMITO, pero asi soy yo! Me gustabas, qué querés que haga? Que me siente en un banco a lamentarme mientras me pasabas por al lado histeriquéandome? Además, FU E EL A ÑO PA SA DO. Y después de vos, vino otro muchísisisisimo mejor, o quizás MUCHÍSIMO peor, pero vino otro, entendés? Ya me olvidé. Lo superé. Aprendí. Uno más a mi lista de errores. Y vos, qué? Ahora te acordaste? Yo admito y aprendo de mis errores, TU problema si vos no podés sobrevivir a los tuyos.
Ojalá que te cague una paloma en medio del patio, Francisco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario