Puedo caminar como reyna, puedo hacer reir a cualquiera y reirme como la mejor, puedo cantar canciones a todo volúmen hasta a veces puedo hacerle frente al dolor. Puedo coser una remera, puedo escribir una canción en medio de una noche en vela, puedo vestirme de negro o parecer primavera; puedo ser espontánea, puedo ser rencorosa, puedo pasar momentos de gloria. Claro, si no incluímos al amor. Para el amor soy rígida como una piedra, demasiado sensible, demasiado ilusa, ni muy cabizbaja ni muy altanera, demasiado pesimista, demasiado pasable por ensima. En el amor corro rápido pero insegura, mirando atrás cada segundo que pasa, con miedo a quedar como estúpida. En el amor soy pretenciosa, hasta llegar a ser densa y ambiciosa; en el amor no soy nada orgullosa, en el amor pierdo la cabeza y también la dignidad.
¡Dios! En el amor soy de lo peor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario