Maldita calesita, girando como espiral. Dando vueltas y vueltas, nunca piensa en parar. Qué rápido pasa el tiempo, o qué rápido pasan las cosas: la calesita prontó se destartaló, dejando de andar, se oxidó. ¿Por qué fue que se frenó? Las vueltas del destino, eso fue lo que la rompió.
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